jueves, 23 de abril de 2015

El miedo a pensar



El socialismo no es ninguna ideología, sino un cuento para imponer un Estado confesional y totalitario, en donde el individuo no tendrá derecho a su existencia privada. Este plan ha sido y continuará siendo aplicado progresivamente, para que los ciudadanos no protesten y sigan sobreviviendo de la apatía, la indolencia y la incapacidad.

Salvatore Giardullo Russo
ND 8 Septiembre, 2014

Nada es fácil cuando se piensa que otros tienen la solución. Nos esclavizamos al dejar que terceros actúen por nosotros. Nos convertimos en seres dependientes, en casi parásitos de una realidad que no forma parte de nuestra verdad. El miedo a pensar, el terror a disentir, la inseguridad de perder lo poco que tenemos, nos vuelve prisioneros de una ideología que no compartimos.

Nos acostumbramos a seguir caudillos, nos formaron a acatar sus acciones, nos educaron a no ser ciudadanos, porque no sabemos ejercer nuestros derechos y enfrentar la vida, porque hemos dejado que los demás tomen las decisiones. Es la realidad que vive esta nación.

Muchos prefieren vivir humillados, que enfrentar su existencia. El día a día ya es una letanía, es algo automatizado. No se sale del carril, si osas hacerlo, el régimen te volverá a tu lugar, porque ya no existes, eres parte del clientelismo político, debes pagar el precio de trabajar con fidelidad. Gritar consignas que no crees, asistir a marchas que no te gustan, usar atuendos que te denigran, todo con el fin de mantener el empleo, la beca, la pensión o la ayuda.
No puedes salir de esa situación, porque el opinar se paga caro. No tienes derecho a discrepar, ya que eres uno más de millones que tienen prohibido alzar la voz, porque tu afonía producida por la cobardía, impide ser lo que deberías, que no es otra cosa, que un venezolano con plenos derechos y deberes reales, no impuestos.

Fuimos un pueblo capaz de liberar otras naciones. Nos caracterizamos en ser una sociedad contestataria ante las injusticias. Levantábamos la voz ante las desigualdades. Éramos solidarios ante aquellos que necesitaban ayuda. ¿Qué ha pasado, qué nos ha pasado?
Se desprecia la libertad, la democracia y el estado de derecho. Ahora somos seres acomodaticios, que esperamos obtener el mayor beneficio con el mínimo esfuerzo. Ya no hay valores, principios, moral y ética. Eso no es importante, porque ya no tenemos patria y cada vez vamos teniendo menos país.

Los últimos 15 años Venezuela nos enseñó que quien trabaja, sueña y se esfuerza, termina mal. La idiosincrasia del hombre nuevo se basa en la picardía. Se alaba todo aquel que se comporta como un oportunista y el honrado que se esfuerza, es descaradamente rechazado.
Los niveles de vida son miserables, para sobrevivir el pueblo tiene que vestir su franelita 
roja, comprar en los Mercal o PDVAL, inscribirse en el PSUV, oír alocuciones presidenciales, arrastrarse el año entero y rezar el Chávez nuestro que estás en los cielos. Y aquellos que osen no hacerlo, no tendrán trabajo, ni comida, ni ropa, ni casa y a lo mejor ni aire para respirar.

El 
socialismo no es ninguna ideología, sino un cuento para imponer un Estado confesional y totalitario, en donde el individuo no tendrá derecho a su existencia privada. Este plan ha sido y continuará siendo aplicado progresivamente, para que los ciudadanos no protesten y sigan sobreviviendo de la apatía, la indolencia y la incapacidad.
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Alberto Rodríguez Barrera
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“Un necio no puede ser autoridad”
Simón Bolívar


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