domingo, 2 de agosto de 2015

EL GRAN ROBO / Óscar Yánez




Hace 50 años murió el último hombre que intervino en el tribunal de arbitraje en París, en donde Inglaterra robó a Venezuela 159.500 kilómetros cuadrados.
Severo Mallet-Prevost, el difunto, era un joven abogado de Nueva York, contratado para asesorar al equipo encargado de defender a Venezuela.
Fueron designados cinco juristas para decidir la suerte de Guayana: Dos británicos y dos norteamericanos y como presidente del Tribunal el profesor F. de Martens, famoso autor ruso de Derecho Internacional. Venezuela estuvo representada por cuatro consejeros norteamericanos, entre ellos Severo Mallet Prevost. Los ingleses tenían igual número de representantes.
Las sesiones se iniciaron en París, en junio, en 1899. 54 sesiones de cuatro horas cada una y terminaron el 27 de septiembre. El fallo se dictó el 3 de octubre. Gran Bretaña abrió el debate con un discurso que duró 13 días y el abogado Mallet Prevost, en nombre de Venezuela, le contestó con otra pieza también de 13 días.
Los 26 días que el defensor de Venezuela y el británico hablaron batieron un récord mundial. Ningún orador venezolano ha superado el récord de Mallet Prevost.
En 13 días Mallet-Prevost, sorprendió al mundo contando los trucos usados por los ingleses para quedarse con la boca del Orinoco. Una pelusa!!
Allí salió a relucir el señor Schomburgk, naturalista alemán, a quien la Real Sociedad Geográfica de Londres contrató para explorar Guayana. Alegando que cumplía 'una misión científica', este hombre entró en territorio venezolano y colocó sin permiso de nadie en la punta Barima, en el Orinoco, un poste, con las iniciales de la Reina, como 'señal evidente de territorio británico'. Más adelante, otro inglés, muy estimado 'por sus recuerdos caraqueños', imploró al Gobierno venezolano que permitiera a Inglaterra levantar un faro, en la misma punta de Barima 'para seguridad de los navegantes'.
El poste en Barimas y el mapa, (además del faro), le daban a Inglaterra el gran río. Como dijo alguien: 'el Orinoco se convirtió en afluente del Támesis'.
Venezuela llegaba hasta el Esequibo, así lo fijaron los españoles y así era la línea limítrofe oriental de la Gran Colombia, reconocida por España cuando nos separamos del bloque bolivariano.
Los dos jueces ingleses y el ruso, presidente del Tribunal, se pusieron de acuerdo para robarnos. Severo Mallet Prevost, escribió toda la historia para que fuera publicada un año después de su muerte. Los ingleses se llevaron al ruso a Londres durante dos semanas. Le hicieron concesiones en otros lugares del globo a Rusia y a cambio recibieron un fallo que les regalaba 159.500 kilómetros cuadrados. A los norteamericanos los amenazaron. Si no votan a favor aplicamos la línea Shomburgk como la verdadera frontera y Venezuela perderá el control de la boca del Orinoco. El memorándum de Severo Mallet Prevost, de donde he tomado datos y repito citas textuales, fue publicado en 1949 por The American Journal of International Law, y traducido por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela. Debía ser editado de nuevo y distribuido en todas las escuelas del país.
Presidente Chávez, !!!vibre!!! Así son las cosas.



 

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